20/10/10

El supuesto zaragocista se atrevió a proferir un sonoro “¡Cagontó!” en el minuto 3 de la segunda parte. Los jugadores del Real Zaragoza se asustaron mucho y se refugiaron en el vestuario.

Por la pluma invitada: Olivier Vilain (www.redaragon.com/blogs/nocturnologia).


Si bien el nombre del incauto se ha preservado en el anonimato por cuestiones de seguridad, según testigos presenciales, el supuesto “hooligan” osó soltar un taco a media voz nada más empezar la segunda parte. El hecho sucedió precisamente cuando el portero Toni Doblas se disponía a sacar de puerta en lo que, con toda certeza, iba a ser una jugada de gran peligro para el equipo rival del Real Zaragoza. El presunto taquicida pronunció la expresión “cagontó!” en un volumen de voz normal, lo que rompió el respetuoso silencio habitual que pace en la Romareda. Los miles de aficionados congregados escucharon, uno a uno, el palabro y todos dirigieron su mirada hacia el acusado. Durante unos minutos reinó el caos en el estadio. Al maleducado le cayeron al menos tres bolas de papel de plata y dos tapones de botellines de Coca Cola Zero, mientras que los jugadores pararon la actividad deportiva en seco (con lo que se perdió la posibilidad de pasar de mitad de campo con el saque de Doblas, ocasión “manifiesta de peligro” según declaraciones de José Aurelio Gay).

Una vez localizado y detenido el descerebrado por las autoridades, todavía en las gradas del estadio y esposado, el presunto aseguraba que “de ninguna manera estoy criticando el juego del equipo. Ni se me ocurriría, juegan como los ángeles. El cagontó! me ha salido porque al desenvolver el bocata, me he dado cuenta que he cogido la merienda del chico, que es de chorizo Pamplona con Nocilla. Me he equivocado de alpiste. Yo lo que tenía preparado es uno de tortillita de ajos tiernos y me he confundido de bolsa".

Cierto es también que el hombre responsable del bullicio defendió que “me ha dado un bahído, no sé que me ha podido suceder. Estoy muy arrepentido. Pido perdón al club y a la afición. Yo no quería hacerlo”.

Las reacciones no se han hecho esperar. Cabe destacar lo que ha dicho el presidente Iglesias (Agapito) quien, visiblemente molesto, declaraba ante las cámaras de la TV Astronomica de Aragón que “esto es inadmisible. Un ejemplo vergonzoso para los más jóvenes. Y si a este señor, por llamarlo de alguna manera, no le gusta el juego del equipo, no tiene más que comprar el club. Se lo cambio a pelo por el bocata de tortillica. ¡Habrase visto!”.

También uno de los jugadores, zaragocista de pro que siente mucho la camiseta, Ivan Obradovic, reconoció que el improperio le había “despistado y desconcentrado” ya que “la presión ha sido insoportable. Cuando he escuchado el taco, creía que se acababa el mundo. Rápidamente los compañeros y yo nos refugiamos en el vestuario. La verdad es que nos resulta más sencillo jugar fuera de casa porque aquí, en la Romareda es como jugar en una olla a presión. Es insoportable".

El responsable de este descomunal altercado ha sido puesto en libertad con cargos. La Sociedad Deportiva Huesca está intentando localizarle para nombrarle socio de honor de la entidad. Además, el CESIC también ha abierto una nueva línea de investigación científica al descubrirse, tras este episodio que existe gente en España, concretamente niños, que comen bocatas de chorizo de Pamplona con Nocilla, por lo que no se trata de un bulo. Texto: Olivier Vilain (www.redaragon.com/blogs/nocturnologia/). Opiniones: facebook.com/muyaragon - twitter.com/muyaragon