09/12/10

Han seguido el ejemplo de los controladores aéreos pero las administraciones han funcionado incluso mejor.

“Algunos se quejan de que estamos todo el día en el bar pero nadie cae en lo caro que salen 5 cafés, media docena de donuts, 7 cervezas y 4 pinchos de tortilla cada mañana. Es obvio que merecemos una subida salarial”. Ese es uno de los muchos argumentos con los que cuentan los funcionarios de la DGA para haber decidido, el pasado martes, todos a la vez, no trabajar, y de este modo reivindicar mejoras ya que: “nuestro nivel de estrés roza el límite, es imposible trabajar con tanta presión, no podemos más... ¿quién fuera peón de albañil? Esos sí viven bien”

Curiosamente, el ciudadano de a pie, no solo no se ha enterado de la huelga encubierta, además, las administraciones aragonesas han funcionado bastante mejor. No obstante los funcionarios achacan esa mejora que se ha producido en su ausencia a que ellos sufren una enorme falta de motivación y exigen la instalación de nuevos juegos en sus ordenadores y no tanto buscaminas, unas tijeras decentes que además de para cortar papel sirvan para arreglarse las uñas y una campaña publicitaria para hacer ver a la gente que lo mejor para que las administraciones no se colapsen es que no acuda nadie a tocar las pelotas.